De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
Yo, y mis tantas preguntas sin respuestas ya estamos en paz. Calmo, sin prisa, espero con poca impaciencia todas esas respuestas.
Tengo razones para esperar en el mundo y en el esconderme cuando me pierdo. Tengo razones para no quererte olvidar.
Tengo un puñado de recuerdos que defiendo todos los días, tengo tardes de horas infinitas y cielos de diferentes celestes, blancos y grises.
"Te abrace en la noche, y era un abrazo de despedida, te ibas de mi vida, y te atrapo la noche."