Algo sobre mi:

Tengo la mirada como la de un refugiado. Es duro comenzar así. Son muchos los motivos que tengo aun para estar triste, motivos demasiados íntimos para empezar a enumerarlos. Al fin y al cabo hay dos personas: dos votos, dos opiniones, dos bandos opuestos de decisiones, deseos, limitaciones. No voy a mencionar nada. Él solo se quiso marchar en silencio, Él sigue siento mi faro como mi albatros. 

Paso algo de tiempo y me recuerdo suplicando como quien pide que le salven la vida. Esta idea me hace llorar mas aún. ¿Dije que me enamore de vos? Y, sí me enamore de él. Fue entonces cuando él empezó a retroceder y cuando vi el lado oculto de mi apasionado héroe romántico, que no me dio su último beso. Se fue como un naufrago, frío como un tempano, una catástrofe.

Me duelen todas y cada una de las partes del cuerpo, me siento como una maquina antigua, llena de engranajes sin aceitar, una maquina antigua que estalla llevándose todo lo que se encuentra por delante. Tengo que re-inventarme. 
Recuerdo que, durante un tiempo, lo único que hice fue contar los días que transcurrían sin que dieras una señal de vida. Fueron tantos.  

Al principio todo fue doloroso lo único que quería era estar contigo; buscarte y pedirte perdón aunque ninguno de los dos hubiese hecho algo malo que requiriera una disculpa. Sólo deseaba que todo aquello que nos separó se desvaneciera de una vez por todas para que volviéramos a estar juntos. 

Finalmente decidí alejarme, no había nada que pudiera hacer al respecto, sin importar lo que hiciera tú ya habías decidido que nunca estarías de nuevo a mi lado. 
Pero puedo decir que nuestro amor demostró que estaba por encima de todo temor. Por eso sé que, aún en la distancia, siempre estaremos juntos. Es tiempo de amar por ambos. 

Sé que cualquier forma en que intente convencerte de que regreses será una pérdida de tiempo para ambos. Así que lo único que puedo hacer es estar para ti siempre que lo necesites como una muestra de gratitud por todas las cosas preciosas que trajiste a mi vida.
Dudo que exista alguien que te bese igual que yo, no porque mis besos sean algo mágico; en realidad son besos cualquiera, pero estoy seguro de que nadie más te dirá que tus labios marcan el ritmo de una canción tan buena que es imposible que alguien pueda tocarla a la perfección.

Estoy consciente de que todo esto suena patético, de que quizá nunca piensas en mí y que todo lo que existió entre nosotros ahora está sólo en mis pensamientos. Es por eso que confío en que sepas que mi amor por ti es incomparable.

Te daré mi tiempo, mi cariño, cada centímetro de mi piel, el dinero que tenga en mi billetera, mi familia, el perro, el tiempo del perro...todo. Te amo, y cargaré con tus penas, saldaré tus dudas, te protegeré de tus inseguridades. Te daré el sol y la luna, y, sino puedo dártelos, te invitare a una noche en donde las estrellas estén brillantes solo para que vos las veas, pasare mis dias contigo, llueve o truene, te daré todo eso y mas, hasta que quede tan manchado, y que pueda amarte todos los días, perdidamente. 

Ese soy yo, y lo digo con orgullo. 

“Si tú quieres puedo ser lo que buscas, si me dejas yo seré lo que quieres”.

                                                                                          Alfonso Moreno, 28/04/2017