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Aquí yace los restos del que fui. Un cordero y un asesino. El leal, el mafioso. Pero la necesidad de beber luz de la soledad se hace cada vez mas fuerte, soy un pájaro que aun no vuela. Se oye un llanto desgarrador, pero todo esta bien. 


A veces, y no pasa muy seguido, pienso que seria de mi antes, antes del cordero, del asesino, del leal, del mafioso, el pensamiento se va, no es constante, porque soy diferente, y aunque ahora ya casi levante la mirada ni mire al cielo, ni busque formas en las nubes, pero se que todo esta en su lugar, cada nube, cada estrella en el cielo de esta ciudad que aun no es mía, no se deja conocer, juega conmigo. 

Aquí yace los restos del que soy ahora, ya no el de antes, el de ahora que no sera el del futuro. no seré mas aquel que fui, esto se distorsiona como la vida misma, como el cielo, como el mar, pero, ¿si el mar fuera Dios? Tampoco pienso mucho en él, ya no esta mas en mi esa idea negada de que Dios no existe, yo se que sí, pero aun el don de la fe, del que no soy digno no lo cuestiono mucho.

La vida, que efímero nos hace, no somos nada. Vida: Implica las capacidades de nacer, crecer, metabolizar, responder a estímulos externos, reproducirse y morirse.

Todo vuelve a hacer como antes, ahora ya no se quien soy. El sol se asoma en la ventana, saldré, la luz del sol me ilumina, me asalta. Saldré, tal vez no vuelva, olvidar el camino de regreso sera mi deber, hasta poder hacer una definición propia de la vida. 

¡Ya sé! Seré un viajero,me iré a reconocer arenas, cielos y praderas. 

                                                                                                                                             

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